CORAZÓN DE GREGARIO
Fernando Gaviria gana, su gregario Maximiliano Richeze celebra. Los deportes suelen ser una fuente de inspiración para muchas cosas diarias de la vida: disciplina, tenacidad, constancia, perseverancia, pasión. Es difícil no pensar en una victoria e imaginarse con una medalla dorada colgada al pecho y las manos levantadas, y eso es parte de casi cualquier deporte, donde el ganador se sube a una plataforma, recibe su medalla y su nombre es vitoreado por los espectadores. ¿Quién de nosotros no se vio nunca en algún deportista admirable? Recuerdo que cuando era niño, el ciclista colombiano de la época era Santiago Botero; resultaba inevitable salir a la calle en la bicicleta que me habían regalado a los 12 y correr junto a mis amigos de la cuadra alrededor de la manzana, imaginando que había una meta y yo llegaba primero: eran mis instantes de ser Santiago Botero y soñar con mi medalla. Pasaron los años, el ciclista de la época ahora es Nairo Quintana, y aunque ya no mont...